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Durante tres jornadas, líderes, especialistas y gestores de la región debatieron cómo la colaboración institucional y la tecnología pueden traducirse en mejor atención para los pacientes.
Envejecimiento poblacional, cronicidad, brechas de equidad y falta de personal presionan cada vez más a los sistemas de salud de América Latina. Frente a ese escenario, San Pablo reunió entre el 28 y el 30 de julio a 2.600 participantes de 20 países en la 11ª edición del Foro Latinoamericano de Calidad y Seguridad en la Salud, realizado en el Centro de Enseñanza e Investigación Einstein. El encuentro fue organizado por Einstein Educación junto al Institute for Healthcare Improvement (IHI), organización estadounidense de referencia mundial en mejora de sistemas sanitarios y socia estratégica de Einstein desde 2015.
El lema de este año, "La mirada hacia el paciente: conexiones que transforman", marcó el tono del encuentro, con líderes y especialistas de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa.
A lo largo de los paneles y talleres se repitió una idea central. La seguridad del paciente y su experiencia ocupan el centro de cualquier proceso de transformación en salud, lejos de ser un capítulo menor de la gestión clínica.
El encuentro también sirvió para estrechar lazos entre instituciones de distintos países. Con los sistemas de salud bajo presión por el envejecimiento poblacional, el aumento de enfermedades crónicas, las brechas de equidad y la falta de personal, la cooperación regional aparece como una herramienta tan importante como la tecnología. Los problemas de calidad y seguridad no reconocen fronteras, y las soluciones tampoco deberían tenerlas.
Datos e inteligencia artificial, con la mirada puesta en el valor
La interoperabilidad, la inteligencia artificial aplicada a la toma de decisiones clínicas y los sistemas de información centrados en el paciente ocuparon buena parte de las conversaciones, dentro del eje temático dedicado a datos, tecnología, innovación e inteligencia artificial.
En esa línea se inscribió la participación del Dr. Daniel Luna, jefe del Departamento de Informática en Salud del Hospital Italiano de Buenos Aires, en la mesa sobre interoperabilidad, gobernanza de datos e inteligencia artificial generativa, dentro de la ruta de democratización de la salud del Foro. Allí planteó que la interoperabilidad es, ante todo, una decisión de política sanitaria y de modelo de cuidado, más que un proyecto tecnológico, y que escalar la inteligencia artificial de forma segura requiere combinar el determinismo terminológico con el procesamiento de lenguaje natural, bajo una gobernanza sólida y con supervisión humana constante.
El eje de datos sumó otras miradas complementarias. Andrey Lucas Macedo Corrêa, de la Agencia Nacional de Salud Suplementaria de Brasil, explicó cómo la regulación puede impulsar una cultura de datos en el sector privado de salud. Evelyn Tiburzio, de la Asociación Nacional de Hospitales Privados (ANAHP), mostró cómo el benchmarking transparente entre instituciones transforma la calidad asistencial. Y Jacson Barros, especialista en salud y ciencias de la vida en Amazon Web Services, se refirió a los desafíos de construir una cultura basada en datos dentro de las organizaciones sanitarias.

Lo que deja la edición 2026
Más allá de los conceptos técnicos, calidad y seguridad pueden entenderse en términos concretos, como que el paciente tenga el resultado esperado y la mejor experiencia posible. Eso incluye prevenir infecciones intrahospitalarias, evitar complicaciones y ofrecer una atención respetuosa, centrada en la persona.
El Foro dejó, en definitiva, una idea que se repitió de distintas formas a lo largo de los tres días. Ninguna transformación sanitaria ocurre solo por la incorporación de tecnología. Ocurre cuando equipos clínicos, gestores, pacientes y desarrolladores se sientan a discutir con un objetivo compartido. La próxima edición ya tiene sede confirmada, Colombia, aunque la fecha exacta todavía no fue anunciada.