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"Ingeniería Biomédica: un superpoder para modelar hoy el futuro de la salud"
Mg. Graciela Degraf

El Ing. Jorge Martínez Garbino es el nuevo director de la carrera en la Universidad Hospital Italiano. En esta entrevista con Innova Salud Digital nos brinda detalles sobre la propuesta académica y reflexiona sobre el potencial de la disciplina para transformar la salud. 

 

Inteligencia artificial, impresión 3D y análisis de datos ya son parte de la medicina moderna. En este escenario cambiante, la Universidad Hospital Italiano renueva su apuesta académica con la dirección del Ing. Biomédico Jorge Martínez Garbino. En esta charla, el especialista analiza los diferenciales de un plan de estudios integrado a un centro de alta complejidad y detalla el valor de la alianza estratégica con el Politécnico de Milán (POLIMI) para formar profesionales con proyección global. 

 

Nos encontramos en una era donde la tecnología parece avanzar más rápido que nuestra propia biología. ¿Por qué la Ingeniería Biomédica sería una carrera del futuro presente?

Jorge Martínez Garbino: Porque se ubica exactamente en la intersección donde hoy se están tomando las decisiones más importantes para la salud global.

La medicina moderna depende cada vez más de tecnologías que evolucionan a un ritmo vertiginoso: inteligencia artificial, sensores clínicos, biomateriales, sistemas de información, impresión 3D, análisis de grandes volúmenes de datos biomédicos. Todo esto ya no es ciencia ficción, sino práctica cotidiana en hospitales de alta complejidad como el Italiano. En este contexto, el ingeniero biomédico se convierte en un profesional esencial, capaz de traducir avances tecnológicos en soluciones concretas para diagnósticos, tratamientos y gestión sanitaria.

Nuestro plan de estudios, actualizado en 2024, incorpora justamente estas áreas emergentes y las vincula con la práctica real dentro del Hospital Italiano. Por eso decimos que esta carrera no prepara para un futuro hipotético: forma profesionales que ya están resolviendo los desafíos del presente.

 

Muchos jóvenes aman la tecnología pero también quieren una carrera con propósito humano. ¿Es la Ingeniería Biomédica el puente perfecto?

Sin dudarlo, al igual que otras ingenierías, la biomédica tiene un impacto social e individual, poniendo en su caso la tecnología al servicio directo del bienestar humano.

Para muchos jóvenes que aman programar, diseñar, investigar o construir, pero que también buscan un impacto social profundo, esta carrera ofrece un equilibrio único. Aquí la tecnología no es un fin en sí mismo: es una herramienta para mejorar diagnósticos, optimizar tratamientos, aumentar la seguridad del paciente o desarrollar dispositivos que cambian vidas.

 

Si viajáramos en el tiempo y hoy fueras un joven indeciso por la elección de esta carrera, ¿qué mensaje te gustaría recibir para definirte por la misma?

Me hubiera gustado que alguien me dijera que la Ingeniería Biomédica es una carrera donde sentirás que tu trabajo es muy relevante y que cada algoritmo, diseño, análisis de datos o prototipo que desarrolles puede tener un impacto directo en la vida de una persona. También que no hacía falta optar entre ciencia, tecnología, salud o creatividad porque esta carrera combina todo eso en un mismo camino profesional.

Y, sobre todo, me hubiera entusiasmado escuchar que existe un lugar como el Hospital Italiano, donde podés aprender dentro de un ecosistema real, rodeado de equipos clínicos, laboratorios, servicios de ingeniería y proyectos de investigación. 

 

El título permite diseñar y proyectar desde equipos médicos hasta sistemas con biomateriales. ¿Significa que un egresado podría “inventar” el próximo gran dispositivo que salve vidas en un quirófano? 

Sí, absolutamente. El título habilita a diseñar, calcular y proyectar equipamiento biomédico, sistemas de procesamiento de señales, dispositivos basados en biomateriales y tecnologías clínicas complejas. Esto significa que un egresado tiene las competencias para participar en el desarrollo de nuevos dispositivos médicos, desde sensores portátiles hasta sistemas de monitoreo, prótesis, herramientas de diagnóstico o equipamiento hospitalario. Siempre está, por supuesto, la dedicación y empeño de cada estudiante, pues, como bien dijo Einstein, el genio se compone de un 1% de inspiración y 99% de transpiración.

Pero resulta clave el contexto donde se educa: el Hospital Italiano ofrece acceso a servicios clínicos, laboratorios, ingeniería de planta, informática médica y el IMTIB, donde se desarrollan proyectos reales de investigación e innovación y se tiene exposición a problemas de salud concretos. Esa combinación de conocimiento técnico, contacto con necesidades clínicas y cultura de I+D es el terreno ideal para que surjan ideas que resuelven un problema menor, mejoran un proceso y pueden convertirse en soluciones de alto impacto.

 

Aprender haciendo: La carrera tiene una significativa carga práctica que se cursa en un hospital de alta complejidad como es el Italiano. ¿Qué tan importante es para un alumno de esta disciplina estar en el lugar donde las cosas pasan, rodeado de profesionales de la salud y tecnología palpable?

Es fundamental. La Ingeniería Biomédica no se aprende solo en un aula: se aprende viendo cómo la tecnología funciona —o falla— en un entorno real. Estudiar dentro del Italiano permite que los estudiantes interactúen con equipamiento médico, sistemas de información, profesionales de la salud y situaciones clínicas reales, y que vayan generando asociaciones fuertes y tempranas entre los conceptos teóricos y la realidad.

Materias como Ingeniería Clínica, Ingeniería Hospitalaria, Informática Médica, Sensores Clínicos o Práctica en I+D se cursan en contacto directo con los profesionales y los servicios del hospital.

De esta forma se obtiene una mejor comprensión de los problemas y una mayor capacidad de diseñar soluciones, y se fortalece la comunicación interdisciplinaria, una competencia clave del perfil de egreso. Asimismo, la competencia profesional se desarrolla de forma gradual y no se produce el famoso “salto al vacío” al egresar.

Esa experiencia sostenida a lo largo de toda la carrera es un diferencial enorme: forma ingenieros que no solo saben tecnología, sino que entienden profundamente el contexto donde esa tecnología debe funcionar.

 

Si te interesa conocer más sobre la carrera, visita el link: Ingeniería Biomédica

 

Jorge Martínez Garbino es ingeniero biomédico egresado de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) y ha cursado las maestrías de Educación para profesionales de la Salud en la Universidad Hospital Italiano (UHI) y de Propiedad Intelectual e Innovación en la Universidad de San Andrés (UDESA).

Actualmente trabaja en el Departamento de Informática en Salud (DIS) y la UHI en gestión académica y en docencia de grado y posgrado.

Durante años lideró el desarrollo de dispositivos médicos y aplicaciones de interoperabilidad para integrarlos con la Historia Clínica Electrónica del HI.

Su extensa trayectoria incluye la participación como autor y coautor en libros y publicaciones sobre bioingeniería e informática en salud, así como disertaciones en congresos y jornadas de ambas disciplinas.

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